Líneas simples, claras y elegantes son las que definen los baños en la actualidad y éstos son los elementos protagonistas del estilo minimalista que para este año seguirá imponiéndose con fuerza. La grifería empotrada y los colores monocromáticos son elementos que no pueden faltar, ya que aportan un impacto visual mínimo que hacen los diseños más limpios y menos pesados.

Menos es más, tres palabras que definen las tendencias de diseño de interiores y decoración en los últimos años. Esta premisa es aún más aplicable cuando hay que definir el estilo de un baño, un espacio que suele ser reducido, pero que debe ser extremadamente funcional.

El cuarto de baño dejó de ser solo un «lugar de paso», para convertirse hoy en día en una estancia que para muchos es su «templo personal», ya que ahí se pueden relajar, desestresar y mimar el cuerpo con sesiones de cosmética. Lo menos que se pretende es que sea un lugar pesado, oscuro y poco funcional, de ahí que el minimalismo siga marcando tendencia como el estilo decorativo más apropiado, simple pero a la vez elegante.

Grifería empotrada y colores monocromáticos

Ver un grifo empotrado negro en el lavabo de un baño nos indica que se ha escogido un estilo minimalista, que tiene como principales aliados la grifería empotrada y los colores monocromáticos, ya que aportan sencillez y a la vez sofisticación.

Es esencial cuando se habla de un estilo minimalista para el baño, utilizar duchas y grifería empotrada, principalmente porque permite ahorrar espacio, lo que aumenta las posibilidades en materia de diseño y funcionalidad.

La estética que aporta es fundamental para cuidar el estilo minimalista y moderno que se busca para el cuarto de baño. El mínimo impacto visual de esta grifería hace que el diseño sea más limpio y las líneas más claras y definidas.

El ahorro y eficiencia son otros dos puntos a favor de la grifería empotrada, ya que este tipo de sistema moderno permite graduar el caudal de agua de la ducha tanto para el ahorro como para el máximo confort. Por este motivo, en muchas de las reformas que se hacen en los baños actualmente, un elemento que no falta es la ducha empotrada negra termostatica, ideal para graduar la cantidad de agua a usar y dejar fija la temperatura del agua, sin tener que malgastarla en cada momento mezclando hasta lograr el nivel deseado.

Otras ventajas de las duchas empotradas termostáticas es que son más resistentes y duraderas, fáciles de limpiar y muy funcionales, sin renunciar a la estética.

¿Ducha o bañera? Aquí está el dilema

Si el estilo escogido para el baño es minimalista, lo más adecuado es revisar los modelos de duchas que existen, ya que seguro no habrá espacio para instalar una bañera. Y es por esto, precisamente, que las bañeras no suelen incluirse en este tipo de diseños, aunque hay algunas excepciones.

Y es que no se trata de que sean incompatibles o que, por ejemplo, la bañera se quede en desuso, se trata de una cuestión de espacio, que debe aprovecharse en función de la practicidad. 

Una ducha es la mejor solución para un baño pequeño, más aún si es empotrada, además tiene otros beneficios como ejercer un efecto estimulante y revitalizante en el cuerpo, sobre todo por las mañanas. Es rápida, lo cual es ideal en el ritmo de vida que hoy lleva la mayoría de las personas, supone un ahorro de agua, y además, es de fácil acceso, lo cual es una ventaja para las personas con movilidad reducida.

Cuando se dispone de un espacio suficiente, la opción de instalar una bañera a la par que la ducha es un elemento a considerar, sin que eso haga renunciar al estilo minimalista y moderno. Existen diseños muy vanguardistas de bañeras, generalmente sin encastrar, con accesorios muy elegantes, como por un ejemplo un grifo bañera exenta dorado monomando, que es el complemento perfecto, ya que es funcional y simple, pero a  la vez elegante y sofisticado.

Contar con una bañera ha sido el sueño de muchos, ya que es una forma de relajarse en la intimidad del hogar. Al final del día, sumergirse en el agua tiene un efecto tonificante, es una experiencia que va mucho más allá de la propia higiene, ya que permite liberar el estrés acumulado durante el día. 

Una bañera puede convertirse en una estimulación para bañarse en los niños, ya que con una adecuada supervisión, se puede usar como una zona de juegos. De hecho, quienes suelen decidirse por una bañera lo hacen generalmente considerando que hay varios niños en la familia que la usarán regularmente.

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