Cuentos:El Bosque de S√łndermarken

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El Bosque de S√łndermarken


Milagro: EL BOSQUE DE S√ėNDERMARKEN
Para Graciela, donde quiera que esté.


A diez minutos de mi casa, en La Calle Larga de Valby, queda el curioso bosque de S√łndemarken. Siglos atr√°s ya era un gigantesco parque ubicado tranquilamente entre el Zool√≥gico de Copenhague, la centenaria y palaciega Cervecer√≠a Carlsberg y el centro de la capital de este Reino de Dinamarca, Copenhague, a media hora a pie.

El bosque en la noche es especialmente encantador, o aterrorizante, dependiendo del estado de √°nimo en que uno se encuentre. Encantador porque del zool√≥gico adyacente se escapan animales salvajes que deambulan entre la tupida vegetaci√≥n o se encaraman a los √°rboles milenarios. Y en el balc√≥n de la c√©lebre Cervecer√≠a los fantasmas del se√Īor y la se√Īora Carlsberg se pasean tomados del brazo cantando antiguos cantos vikingos.

No hay luz, salvo la de la luna, si es que uno es afortunado. Y por estas razones puede también ser aterrorizante.

Yo he experimentado a ambos bosques. El dulce, iluminado y tranquilo Sondermarken y el oscuro y tenebroso.

En mis noches en vela, cuando me invaden preocupaciones y pensamientos l√ļgubres o tristes, me voy a caminar al bosque.

Esta medianoche me encontré con simios y tigres, cóndores en las ramas de de las magníficas hayas y boas en el lago. Todos pacíficos; no me molestaron en absoluto. Un loro me gritó sin embargo "Ahí esta tu abuela! Ahí esta tu abuela!"...

Camin√© por un sendero que conduce a una antiqu√≠sima fuente en el centro del bosque. Bajo la fuente hay una b√≥veda del tama√Īo de diez canchas de f√ļtbol. Dicen que ah√≠ viven seres peque√Īos y ogros. Yo he entrado muchas veces pero s√≥lo he visto viej√≠simos dibujos de vikingos en las h√ļmedas paredes.

Extra√Īamente no hab√≠a otros caminantes desvelados como de costumbre. Estaba solo. Escuch√© una dulce voz cantando. Y sentada a la orilla de la fuente, hab√≠a una ni√Īita de aproximadamente diez a√Īos de edad, blanca y luminosa como una luci√©rnaga. Me acerqu√© muy lentamente a ella, pensando en no asustarla. Estaba cantando una canci√≥n de cuna en castellano:

Du√©rmete mi ni√Īo
Duérmete mi sol
Duérmete pedazo
De mi corazón

Cuando el sol se pone
Sale la lunita
Y te canta cantos
Como tu abuelita...

Y puso sus ojos de luna llena sobre mi diciendo "Yo me llamo Graciela y s√© muy bien qui√©n eres t√ļ, nieto querido!"

En este bosque nada resulta asombroso. Hay que estar preparado para milagros que fluyen como el ag√ľita de una vertiente. Pero esto me dej√≥ helado.

El fantasma de mi abuela, Graciela, ¬Ņaqu√≠ en Valby?

"Abuelita, que edad tiene Usted?" le pregunté, por preguntar algo.

¬ī"A ver, mira, no s√©. Muuuuuchos a√Īos. Soy muy vieja nietecito m√≠o. Pero esta noche s√≥lo noche tengo diez a√Īos de edad... Ja ja ja!"

Un alarido de ave salvaje fue contestado por rugidos de panteras en la oscuridad de S√łndermarken.

"Pero, ¬Ņc√≥mo, por qu√©?" le pregunt√© sinti√©ndome muy confundido por la ins√≥lita situaci√≥n.

. - No te asustes nietecito. Hay muchas cosas que tu no puedes entender. S√© que estas bi√©n, contento con tu vida. S√© que hay √°ngeles que te cuidan, a ti y a tus hijas y quiero que sepas tambi√©n que yo siempre te protejo. Tu abuelo Ruperto me est√° esperando en Valpara√≠so. El tiene doce a√Īos de edad. Vamos a ser novios y vamos a casarnos nuevamente". "Tu padre Oliverio es profesor de Ingl√©s en Santiago una vez m√°s. El s√≥lo tiene veinte a√Īos de edad ahora. Tu madre Isolda lo va a conquistar y se casar√°n tambi√©n, otra vez. Todos estamos bien, nieto m√≠o".

"Abuela, ¬Ņle puedo hacer una pregunta? Usted que parece saberlo todo, ¬Ņqu√© va a pasar con el mundo?"

"¬ŅQu√© mundo? nieto m√≠o"

"Este mundo, en el cual estamos parados".

"!Ah, bueno! Este mundo va a seguir dando vueltas alrededor del sol".

"S√≠, pero abuela, ¬Ņqu√© va a ser de nosotros los seres humanos, los animales, las aves, el cielo?

"¡Muy buena pregunta! Este mundo va a cambiar mucho, nieto querido. Los seres humanos dejarán de pelear entre sí mismos y se unirán para solucionar los graves problemas como el hambre, la pobreza, las enfermedades, el recalentamiento global... ¡Será un mundo maravilloso! ¡No tengas miedo!"

¬ŅCu√°ndo va a suceder eso, abuelita?"

"Apenas yo pueda volar, adiós nieto amado".

Su luz de lucuiérnaga se fue apagando lentamente. Me dio un beso, desplegó unas alas blancas como la nieve y se fue volando sobre las copas de los gigantescos árboles.

La maravillosa madrugada danesa se asomó a mirar entre las nubes.

Los fantasmas del se√Īor y la se√Īora Carlsberg se fueron a dormir como de costumbre y las avecillas cantaron sus primeros p√≠op√≠os. Los madrugadores estudiantes atl√©ticos y frescos como el roc√≠o aparecieron corriendo y riendo, una pareja de ancianos disfrutaba su tradicional paseo matinal y yo me fu√≠ a mi casa silbando muy contento la canci√≥n de cuna.

Ian Welden DINAMARCA Nac√≠ en la otrora tranquila ciudad de Santiago de Chile en 1948. Mi infancia feliz consisti√≥ en trepar a los maravillosos bellotos y sauces de mi barrio para inspeccionar nidos y huevos de misteriosas aves; enamorarme de cuanta ni√Īita encontraba a mi paso y escribir y dibujar cuentos y c√≥mics. La adolescencia me sorprendi√≥ siendo un estudiante que jam√°s estudiaba pero que ganaba todos los concursos de cuento y poes√≠a del Liceo n√ļmero cinco de hombres, Jos√© Victorino Lastarria. Estudi√© publicidad, artes pl√°sticas y comunicaci√≥n de masas en la Universidad T√©cnica de Santiago y en 1974 organiz√© mi mochila con lo estrictamente necesario y vol√© a buscar consuelo donde mi madre patria, la maravillosa ciudad de Barcelona. Un a√Īo mas tarde camin√© hasta Escandinavia, Copenhague, donde desempaqu√© y clav√© para siempre mi bandera chilena. En realidad toda mi vida me la he pasado escribiendo, haciendo gr√°fica y componiendo m√ļsica, pero jam√°s he publicado. En Dinamarca trabaj√© en los campamentos para refugiados de la Cruz Roja Danesa. Entre otras labores, escrib√≠ "tomos" de poemas y relatos acerca del destino de refugiados de casi todos los pa√≠ses del mundo. Coleccion√© tambi√©n sus escritos e historias e hice una exposici√≥n de mis artes gr√°ficas acerca de la guerra civ√≠l en Yugoeslavia ("GUERRA MUNDIAL TERCERA FASE"). Ahora ya viejo, descanso en los banquitos de las plazas de La Calle Larga de Valby (Valby es mi barrio en Copenhague); visito por las noches el Caf√© Cir√© y escribo estos "milagros". Por qu√© "milagros"...? Ian Welden

Valby, Copenhague.

ian.welden@mail.dk

Ilustraci√≥n de Maritza √Ālvarez

Villa Alemana, Chile

maritza_alvarez_vargas@hotmail.com

Cuento original de Ian Welden, 2009.


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