Cuentos:El Libro Mudo

>Cuentos>P√°gina 3

El Libro Mudo

Cuento de Hans Christian Andersen


El Libro Mudo

Junto a la carretera que cruzaba el bosque se levantaba una granja solitaria; la carretera pasaba precisamente a su trav√©s. Brillaba el sol, todas las ventanas estaban abiertas; en el interior reinaba gran movimiento, pero en la era, entre el follaje de un sa√ļco florido, hab√≠a un f√©retro abierto, con un cad√°ver que deb√≠a recibir sepultura aquella misma ma√Īana. Nadie velaba a su lado, nadie lloraba por el difunto, cuyo rostro aparec√≠a cubierto por un pa√Īo blanco. Bajo la cabeza ten√≠a un libro muy grande y grueso; las hojas eran de grandes pliegos de papel secante, y en cada una hab√≠a, ocultas y olvidadas, flores marchitas, todo un herbario, reunido en diferentes lugares. Deb√≠a ser enterrado con √©l, pues as√≠ lo hab√≠a dispuesto su due√Īo. Cada flor resum√≠a un cap√≠tulo de su vida. - ¬ŅQui√©n es el muerto? -preguntamos, y nos respondieron: - Aquel viejo estudiante de Upsala. Parece que en otros tiempos fue hombre muy despierto, que estudi√≥ las lenguas antiguas, cant√≥ e incluso compuso poes√≠as, seg√ļn dec√≠an. Pero algo le ocurri√≥, y se entreg√≥ a la bebida. Decay√≥ su salud, y finalmente vino al campo, donde alguien pagaba su pensi√≥n. Era dulce como un ni√Īo mientras no lo dominaban ideas l√ļgubres, pero entonces se volv√≠a salvaje y echaba a correr por el bosque como una bestia acosada. En cambio, cuando hab√≠an conseguido volverlo a casa y lo persuad√≠an de que hojease su libro de plantas secas, era capaz de pasarse el d√≠a entero mir√°ndolas, y a veces las l√°grimas le rodaban por las mejillas; sabe Dios en qu√© pensar√≠a entonces. Pero hab√≠a rogado que depositaran el libro en el f√©retro, y all√≠ estaba ahora. Dentro de poco rato clavar√≠an la tapa, y descansar√≠a apaciblemente en la tumba. Quitaron el pa√Īo mortuorio: la paz se reflejaba en el rostro del difunto, sobre el que daba un rayo de sol; una golondrina penetr√≥ como una flecha en el follaje y dio media vuelta, chillando, encima de la cabeza del muerto. ¬°Qu√© maravilloso es - todos hemos experimentado esta impresi√≥n - sacar a la luz viejas cartas de nuestra juventud y releerlas! Toda una vida asoma entonces, con sus esperanzas y cuidados. ¬°Cu√°ntas veces creemos que una persona con la que es tuvimos unidos de coraz√≥n, est√° muerta hace tiempo, y, sin embargo, vive a√ļn, s√≥lo que hemos dejado de pensar en ella, aunque un d√≠a pensamos que seguiremos siempre a su lado, compartiendo las penas y las alegr√≠as. La hoja de roble marchita de aquel libro recuerda al compa√Īero, al condisc√≠pulo, al amigo para toda la vida; prendi√≥se aquella hoja a la gorra de estudiante aquel d√≠a que, en el verde bosque, cerraron el pacto de alianza perenne. ¬ŅD√≥nde est√° ahora? La hoja se conserva, la amistad se ha desvanecido. Hay aqu√≠ una planta ex√≥tica de invernadero, demasiado delicada para los jardines n√≥rdicos... Dir√≠ase que las hojas huelen a√ļn. Se la dio la se√Īorita del jard√≠n de aquella casa noble. Y aqu√≠ est√° el nen√ļfar que √©l mismo cogi√≥ y reg√≥ con amargas l√°grimas, la rosa de las aguas dulces. Y ah√≠ una ortiga; ¬Ņqu√© dicen sus hojas? ¬ŅQu√© estar√≠a pensando √©l cuando la arranc√≥ para guardarla? Ved aqu√≠ el muguete de la soledad selv√°tica, y la madreselva arrancada de la maceta de la taberna, y el desnudo y afilado tallo de hierba. El florido sa√ļco inclina sus umbelas tiernas y fragantes sobre la cabeza del muerto; la golondrina vuelve a pasar volando y lanzando su trino... Y luego vienen los hombres provistos de clavos y martillo; colocan la tapa encima del difunto, de manera que la cabeza repose sobre el libro... conservado... deshecho.

 

Cuento original de Hans Christian Andersen


Cargando juego....



  • Le√≠do441 vecesValorado3.5 puntos de 5
  • Valora este cuento






¬°¬°Juega a Pipo Gratis!!

Custom Search



Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tr√°fico.
Google recibe informaci√≥n sobre tu uso de este sitio web. Si utilizas este sitio web, se sobreentiende que aceptas el uso de cookies. M√ĀS INFORMACI√ďN ENTENDIDO