Cuentos:La Casa de Peter

>Cuentos>P√°gina 9

La Casa de Peter


 

Milagro: La casa de Peter

Un cuento para ni√Īos y viejos. Estrictamente prohibido para adultos. Ian Welden


La esplendorosa madrugada de Valby se asom√≥ de pronto sobre la casa de Peter. √Čste, un hombre joven como una luna nueva y largo y flaco como un fideo de trigo puro, se sent√≥ en su cama, estir√≥ los brazos hacia el techo y bostez√≥ con la destreza de un perro San Bernardo.

Salpic√≥ algunas gotas de agua en su rostro y visti√©ndose r√°pidamente baj√≥ las escalas a saltos, abri√≥ la puerta recibiendo una bocanada de puro y fresco aire valbyano y se puso a cantar suavecito y muy entonado la canci√≥n que √©l hab√≠a inventado cuando era adolescente hace diez a√Īos atr√°s:

Para ser feliz y entender
Tienes que reír y encender

Una lucecita c√°lida
Una lucecita c√°lida

En tu corazón encontrarás
Toda la razón y la verdad

De una lucecita c√°lida
De una lucecita sí.

Y comenzó su día.

Peter hab√≠a construido su casa ( que en realidad eran dos: la casa donde dorm√≠a, com√≠a y descansaba en su viej√≠smo sof√° frente a la televisi√≥n, y su taller de milagros) con la ayuda de los milagreros de la Calle Larga de Valby. Se demoraron un a√Īo y qued√≥ tan hermosa como una postal entre los √°rboles y frente al r√≠o, que la fiesta de inauguraci√≥n a√ļn sigui√≥ hasta hace pocas semanas atr√°s.

Cuando la noche cae sobre la célebre Calle Larga de Valby, todos los milagreros acuden al famoso Café Ciré donde se juntan, como es sabido, los fantasmas de personajes históricos y legendarios y la concurrencia viva se mezcla con ellos, tomando cerveza danesa o helados franceses filosofeando y riendo y cantando.

Pero a las 00:00 horas se iban todos a la casa de Peter a seguir la fiesta hasta altas horas de la noche. Conversando cantando y bailando. Los milagreros se contaban los secretos de sus artes y se ense√Īaban mutuamente c√≥mo transformar el aire en perlas multicolores o c√≥mo sacar sombras de cristal verde de un viejo organillo fabricado en el el Reino de Suecia y traido pieza por pieza al Reino de Dinamarca en los a√Īos del primer rey Vikingo Gorm el Viejo. Los Vikingos y las Vikingas a su vez, mostraban sonrientes como sus ni√Īos volaban por la casa y Fedora, la gitana chilena, ense√Īaba a enamorar a los marinos chilenos lachos que siempre est√°n dispuestos a ser seducidos.

Pero volviendo a este d√≠a, Peter entr√≥ a su taller mas entusismado que de costumbre ya que iba a terminar su querido milagro maestro llamado "La Rata Huevona". Este milagro consist√≠a en la fabulosa presentaci√≥n multidimensional de un cuento para ni√Īos y viejos, estrictamente prohibido para adultos, que √©l mismo hab√≠a concebido cuando estaba viendo una vieja pel√≠cula de dibujos animados en la televisi√≥n.

Por primera vez en su vida, Peter se dió cuenta de que en tv todo era plano y que la pantalla impedía todo contacto físico entre espectadores y actores. La unidimensionalidad de este medio de comunicación de masas era para él irritante y falso.

El cuento era muy simple. Una rata cree que la luna es de queso. Se la come dejando a los otros animales del bosque sin luz por las noches. Los animales le exigen a la rata que vomite la luna y la rata lo hace, devolviendo la luz nocturna al bosque.

Pero su tecnolgía es demasiado complicada como para explicarla aquí. En todo caso, Peter alteró su celular telefónico de tal manera que los personajes, la luna y otros elementos de su cuento como la noche, las estrellas y el bosque, fueron almacenados en él y enviados al aire de su taller, cobrando como ya se ha dicho, multi-dimensionalidad.

Escondido en su taller, Peter hizo click en un botón del celular y oh! Milagro!

RESULT√ď! Peter se pudo pasear por entre los personajes, tocar y oler los √°rboles del bosque, darle consejos a los inquietos animalitos y retar a la rata golosa quien le pidi√≥ disculpas a Peter.

Eufórico corrió hasta La Calle Larga de Valby y al Café Ciré para contarle la nueva a sus amigos. Estos, incrédulos, corrieron a la casa de Peter y vieron con sus propios ojos y tocaron con sus propias manos y olieron con sus propias narices el espectacular invento.

El Milagro de los milagros.

Para hacer su representaci√≥n de la Rata Huevona a√ļn m√°s hermosa, Peter cre√≥ a una de las sirenas de Ulises cantando Junto al Coro de Los Ni√Īitos Lisiados de Constantinopla:

Para ser feliz y entender
Tienes que reír y encender

Una lucecita c√°lida
Una lucecita c√°lida

En tu corazón encontrarás
Toda la razón y la verdad

De una lucecita c√°lida
De una lucecita sí.

Pero tanto fue el éxito del Cine Multidimensional, que en la casa de Peter ya no había paz ni tranquilidad. Llegaron los paparazzis de todo el mundo a sacar fotos y hacer entrevistas. La Reina de Dinamarca, Margerete II instaló su corte en el lugar y millones de multidimensionalistas de otros países acosaban y empujaban y peleaban por entrar al otrora plácido taller.

Peter, hastiado ya de tanta osadía y sinvergonzura, regaló todos los derechos de su invento a La Asociación de Pobres del Mundo SA, consiguió que El Real Parlamento Danés decretara una ley prohibiendo la entrada a personas ajenas a su propiedad y se encerró en su nuevamente bucólica morada a ver tv a la antigua en su sofá.

La casa de Peter recobr√≥ su tranquildad y sus colores. Sus √°rboles crecieron a√ļn mas hermosos y el r√≠o cristalino pasaba murmurando cosas bellas, como suelen hacerlo los r√≠os.

Ian Welden DINAMARCA Nac√≠ en la otrora tranquila ciudad de Santiago de Chile en 1948. Mi infancia feliz consisti√≥ en trepar a los maravillosos bellotos y sauces de mi barrio para inspeccionar nidos y huevos de misteriosas aves; enamorarme de cuanta ni√Īita encontraba a mi paso y escribir y dibujar cuentos y c√≥mics. La adolescencia me sorprendi√≥ siendo un estudiante que jam√°s estudiaba pero que ganaba todos los concursos de cuento y poes√≠a del Liceo n√ļmero cinco de hombres, Jos√© Victorino Lastarria. Estudi√© publicidad, artes pl√°sticas y comunicaci√≥n de masas en la Universidad T√©cnica de Santiago y en 1974 organiz√© mi mochila con lo estrictamente necesario y vol√© a buscar consuelo donde mi madre patria, la maravillosa ciudad de Barcelona. Un a√Īo mas tarde camin√© hasta Escandinavia, Copenhague, donde desempaqu√© y clav√© para siempre mi bandera chilena. En realidad toda mi vida me la he pasado escribiendo, haciendo gr√°fica y componiendo m√ļsica, pero jam√°s he publicado. En Dinamarca trabaj√© en los campamentos para refugiados de la Cruz Roja Danesa. Entre otras labores, escrib√≠ "tomos" de poemas y relatos acerca del destino de refugiados de casi todos los pa√≠ses del mundo. Coleccion√© tambi√©n sus escritos e historias e hice una exposici√≥n de mis artes gr√°ficas acerca de la guerra civ√≠l en Yugoeslavia ("GUERRA MUNDIAL TERCERA FASE"). Ahora ya viejo, descanso en los banquitos de las plazas de La Calle Larga de Valby (Valby es mi barrio en Copenhague); visito por las noches el Caf√© Cir√© y escribo estos "milagros". Por qu√© "milagros"...? Ian Welden

Valby, Copenhague.

ian.welden@mail.dk

Ilustraci√≥n: Maritza √Ālvarez

Villa Alemana, Chile

maritza_alvarez_vargas@hotmail.com

Cuento original de Ian Welden. Verano 2008.


Cargando juego....



  • Le√≠do463 vecesValorado0 puntos de 5
  • Valora este cuento






¬°¬°Juega a Pipo Gratis!!

Custom Search



Este sitio emplea cookies de Google para prestar sus servicios, para personalizar anuncios y para analizar el tr√°fico.
Google recibe informaci√≥n sobre tu uso de este sitio web. Si utilizas este sitio web, se sobreentiende que aceptas el uso de cookies. M√ĀS INFORMACI√ďN ENTENDIDO