La fiebre o hipertermia, es el aumento transitorio de la temperatura en el cuerpo. Habitualmente se presenta como signo de alarma indicando que algo esta pasando en el organismo; puede ser un proceso infeccioso, viral o una enfermedad que se este iniciando, por efecto de vacunación, o porque el niño(a) este muy abrigado. Si se deja pasar mucho tiempo y la temperatura se eleva puede ser realmente peligroso; por eso en este artículo te diremos cómo aliviar la fiebre en los niños.

La temperatura corporal

Cabe destacar que la temperatura normal del cuerpo oscila entre 36,1 ºC y 37,9 ºC. Sin embargo, esta puede cambiar según la actividad que se este realizando o el momento del día. En las personas jóvenes, la temperatura corporal tiende a ser mas elevada que en las personas de la tercera edad.

En este sentido, se puede hablar de hipertermia cuando la temperatura corporal se encuentra igual o mayor a 38 ºC. Generalmente la fiebre dura solo dos o tres días; sin embargo suele ser una gran preocupación para los padres que el niño(a) presente episodios febriles.

Existen casos de convulsiones febriles en niños, siendo más propensos entre los 6 meses y 5 años de edad. Por ello, es importante que tengas en casa un termómetro, para medir con exactitud la temperatura en caso de fiebre. Hay variedades de termómetros; desde los clásicos de mercurio (oral o rectal), digitales, timpánicos (para el oído) y bandas (se colocan en la frente).

Aliviar fiebre en los niños

Ahora bien, puedes implementar ciertas acciones paliativas que te ayudarán a aliviar la fiebre en tu pequeño(a) y evitar que suba más. Primeramente si al tocarlo lo sientes mas caliente de lo normal, mide su temperatura; desvístelo y déjalo en ropa ligera o en pañal.

Mantener el ambiente fresco dentro de la habitación; dale de tomar agua, suero y/o jugos naturales, para evitar que se vaya a deshidratar. Igualmente puedes colocar compresas húmedas sobre la frente y pliegues de las axilas; o bañarlo con agua fresca.

Otras medidas para aliviar la fiebre en los niños

Hay ocasiones donde el niño aun teniendo fiebre, se mantiene activo; no obstante, presta atención a su temperatura. Es recomendable que antes de ofrecerle un medicamento a tu hijo, lo consultes con su pediatra; para que te indique cuál es el más conveniente.

Por lo general, en las tiendas de salud hay antipiréticos y analgésicos idóneos para la fiebre; pero tratándose de niños la dosis correcta estará basada según su peso y edad. Una vez que se implementa la medida para combatir la fiebre, debe ir disminuyendo al cabo de media hora comúnmente.

Del mismo modo, si el pequeño está dormido, evita despertarlo solo para darle la medicina, a menos que te lo sugiera el pediatra; pero sí lo puedes aligerar de ropa y friccionar con las compresas húmedas. El descanso también le ayuda a aliviar ese malestar.

Un dato a considerar cuando los niños presentan episodios febriles, es notar si el pequeño se torna irritable e inquieto, aun si aplicaste acciones para bajarle la fiebre. También si presenta rigidez en el cuello, dolor fuerte de cabeza, diarrea y vómito. Así como pérdida del conocimiento, si le aparece erupción en la piel y/o dificultad para respirar. Estos síntomas son de alarma y debes acudir enseguida a un centro de salud, ya que esto pudiera tener consecuencias negativas a la salud de tu hijo(a); causándole algún daño cerebral e incluso hasta la muerte.

Por otro lado, esta el caso de los bebes recién nacidos o que tengan menos de tres meses, donde resulta conveniente que lo explore el pediatra siempre que tengan fiebre; ya que su sistema inmunológico aún está muy inmaduro; lo cual representa un riesgo ante cualquier proceso infeccioso y se le debería adicionar tratamiento con antibióticos.

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