Los gatos son criaturas muy inteligentes e independientes; y es muy probable que nunca sean domesticados completamente. Los gatos irradian curiosidad, libertad y cierto misterio y tranquilidad esquiva que atrae a muchos. Si te has encontrado un cachorro de gato abandonado y estás pensando en adoptarlo, o tal vez desees aceptar uno como regalo, sigue leyendo que al poner en práctica estás sugerencias dominarás el arte de entrenar a un gato con éxito.

Ten en cuenta que mientras más temprano comiences a entrenarlo, más efectividad obtendrás al momento de fijar los hábitos. Enseñar a un gato adulto es más difícil, aunque no imposible. También, recuerda que debes evitar intimidar o castigar a tu gato, más bien debes enfocarte en ganar su confianza y respeto. Además, cuando debas corregirlo trasmítele amor y firmeza. Mientras más cercana sea la relación con tu gato más estará dispuesto a complacerte.

Cómo entrenar a un gato

Si te es posible deja el cachorro con su madre durante los 2 primeros meses de vida, así ella podrá educarlos en los hábitos de limpieza. También será más sana la relación que el gatito forme contigo pues habrá disfrutado del cariño y la protección de su madre; esto lo hará menos temeroso. Considera que tu gato estará más dispuesto a interesarse en ti y complacerte si lo premias por su buen comportamiento en lugar de constantemente castigarlo por sus travesuras.

Cómo entrenar a un gato

Al momento de reprenderlo

Al entrenar a un gato y desees corregirlo por algún hábito indeseable o alguna travesura desproporcionada, bastará con llamar su atención expresando un NO firme o hacer el sonido «Shhhhh» de forma enérgica al corregirlo. Esto hará que se detenga de inmediato y le indicará que no es algo que apruebas.

Corrige a tu gato en el mismo instante que lo encuentres realizando una acción indebida. Si lo dejas para luego o no te das cuenta al momento y luego lo regañas no entenderá el motivo. Te tendrá miedo, no confiará en ti; y su instinto lo llevará alejarse o a relacionarse contigo de una forma hostil y agresiva.

Nunca le pegues a tu gato, podrías lastimarlo gravemente e inclusive podría atacarte y causarte daño. En lugar de ello, usa un rociador con agua fría y sin que te vea para que no te asocie con un momento desagradable; rocíalo cada vez que haga algo indebido. Esto le enseñará asociar un mal comportamiento con un resultado desagradable que evitará volver repetir

Cuando empieza a afilar las garras

Si tu gatito comienza arañar tus hermosos muebles, las patas de tu exclusiva mesa u otro objeto, observa en qué posición lo hace, es decir si araña en posición vertical u horizontal. Determina que textura o forma de los objetos le atrae más y entonces pon en el lugar que más le atraiga uno o varios rascadores especiales con forma, altura y textura parecida a tus muebles.

Si lo anterior falla, añade a un rociador algunas pepitas de pimienta triturada; o un repelente para gatos exclusivamente natural y no tóxico y pulveriza los objetos que tu gato araña, este tipo de olores lo mantendrá alejado.

También funciona muy bien comprarle o elaborar tu misma algunos juguetes para gatos que lograrán captar su atención y energía, a la vez que lo mantendrá muy entretenido, felíz y alejado de tus enseres. Además, si aprovechas de jugar con tu gato podrás establecer una relación de seguridad, cariño y confianza que beneficiará a ambos.

Otra opción para evitar que tu gato enfrente problemas relacionados con  agresividad, peleas con otros gatos, marcas de orina y escapadas es esterilizarlo o castrarlo según el sexo de tu gatito.

Premia a tu gato cada vez que lo encuentres utilizando su caja de arena en lugar de un rincón de tu casa. Cuando lo veas arañando su rascador en lugar de tus muebles, entre otras acciones positivas. De esta forma reforzarás su buen comportamiento y su relación contigo.

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