También conocido como fibra de grafito, la fibra de carbono es un material que ofrece gran resistencia y ligereza, cualidades ideales para una bicicleta de cualquier tipo, ya sea de carretera, montaña o paseo, entre otras. 

Este tipo de fibra es un polímero que se presenta como un material muy resistente y a la vez ligero, a lo que se suma una gran rigidez, por lo que es perfecto para una bicicleta, debido a todas estas propiedades. 

Para fabricar este material, se utiliza un gran número de filamentos cristalinos de carbono, que son muy fuertes y delgados, el principal objetivo de estos filamentos es dotar al material de mayor dureza. Llama la atención que, a pesar de la rigidez que ofrece, los filamentos sean muy delgados, casi iguales que un mechón de pelo y sin embargo, en el momento que se retuercen, adoptan una gran resistencia. 

La fibra de carbono se crea una vez que se han entrelazado todos los hilos, habitualmente, se colocan sobre un molde que está cubierto por una resina, para que tome una forma homogénea y permanente. A todo ello, hay que decir que, en el proceso de fabricación, esta fibra cuenta con una parte mecánica y otra química, de ahí que cuente con otras propiedades como la tolerancia al calor, la baja expansión térmica y la alta resistencia química. 

Por todas estas cosas, se ha convertido en el material ideal para los fabricantes de todo tipo de bicicletas. 

¿Por qué escoger las bicis de carbono?

Este tipo de bicicletas cada vez son más populares entre los amantes del ciclismo ya que aportan bastante resistencia y dureza, a lo que se suma un reducido peso. Por todo ello son muy cómodas de utilizar y se adaptan perfectamente a cualquier contexto o espacio en el que se usen. Además, son más rígidas que el aluminio, lo que favorece a tener reacciones más rápidas, algo que es beneficioso si se llevan a cabo descensos con una alta velocidad. De esta manera, estas bicis ofrecen cualidades aerodinámicas y presentan prestaciones bastante altas. ¿Cuáles son sus ventajas?

Vibraciones y absorción de impactos

Se trata de uno de los factores más importantes en el momento que se decide escoger este tipo de bicis. Las bicicletas de fibra de carbono cuentan con diseños que son más elásticos, lo que significa que absorben mucho mejor las vibraciones, en comparación con otros materiales. Por este motivo, son muy cómodas de utilizar, ya que se pueden sortear mucho mejor las imperfecciones que puedan presentar las diferentes vías. 

Estética

Aunque los diseños de otros materiales cada vez son más atractivos, lo cierto es que los cuadros realizados con fibra de carbono son superiores, esto es debido al molde que utilizan los fabricantes que hacen que este tipo de bicicletas puedan llegar a ser unas obras de arte. Algunas presentan diseños únicos y originales, con colores muy llamativos. 

Peso

Como ya se ha comentado, los cuadros de bicicletas que están hechos de carbono son mucho menos pesados que los de otros materiales, como por ejemplo el aluminio. Lo cierto es que, en una bici de tipo MTB, el cuadro no suele llegar a los 500 gramos y para las bicicletas de carretera el peso puede llegar a ser mucho menor. 

Si bien es cierto que se trata de una cualidad importante a tener cuenta, no es algo que sea determinante para adquirir una bicicleta puesto que, al fin y al cabo, el ciclista siempre termina por hacerse con el modelo y, en el caso de que sea más pesada, al final las piernas se acostumbran a todo. 

Rigidez

Finalmente, hay que volver a incidir en el tema de la rigidez, puesto que se trata de la propiedad más importante de la fibra de carbono. En este sentido, hay que saber que, para conseguir la mayor rigidez, lo ideal es escoger bicicletas que cuentan con cuadros de carbono donde las fibras están rectas, algo que se nota bastante si se utilizan por carretera.

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