España es uno de los países predilectos a la hora de hacer turismo. Cada una de sus regiones cuenta con un claro atractivo que maravilla a millones de personas cada año; sin embargo, más allá de lo estético y cultural que dichas localidades puedan presentar, existe una cara oculta repleta de magia que no nos podemos perder. Porque la historia precede a este país y depende de nosotros apuntarnos a aquellas visitas que pongan encima de la mesa todos los misterios ocultos.

Unos recorridos urbanos diferentes

Cuando nos apuntamos a una visita guiada en alguna de las ciudades más características del país, lo normal es visitar los puntos más emblemáticos del lugar. Un paseo al que cientos de personas se suman cada día. No obstante, en caso de buscar alguno diferente, existen otro tipo de rutas turisticas en Valencia, Madrid, Jaén y las principales ciudades de España.

Aquí es donde entran en juego los misterios que han acompañado durante el transcurso de los años a las diversas localidades del país. Unos misterios que se antojan de lo más interesantes y que, sin lugar a duda, nos va a permitir tomar un punto de vista completamente sorprendente de la región en la que nos encontramos.

Porque tanto si estamos de vacaciones, como si buscamos hacer un plan alternativo en nuestra ciudad, superar las expectativas en un recorrido urbano no es una tarea sencilla. Algo que ciertas agencias de turismo, como Hispania Mágica, se han propuesto conseguir.

Valencia, brujería y templarios

Sol, playa, paella, fallas… Son muchos los atractivos con los que cuenta la Comunidad Valenciana y por el que millones de turistas la visitan año tras años. Sin embargo, la otra cara de la moneda presenta una historia de lo más impresionante; historia que podemos descubrir gracias a los paseos nocturnos en Valencia.

El Casco Antiguo de la ciudad levantina por excelencia está construido entre vivencias propias de la alquimia y la brujería. Una visita al pasado más mágico que sigue teniendo una imponente presencia en la actualidad y que, en tan solo dos horas, podemos conocer.

A su vez, estamos hablando de una región en la que la huella templaria resulta imperecedera. Tanto es así, como si de Indiana Jones se tratase, en Valencia se encuentra, según diversos expertos, el Santo Grial. Esa copa de la que bebió Cristo durante la Última Cena; esperando a que la admiremos a través de una simple vitrina.

El temor madrileño

No hay duda alguna de que Madrid se encuentra dentro de las mejores ciudades de toda Europa. Por ende, cuando hablamos de historias espeluznantes, no es de extrañar que también cuente con mucho que ofrecer. Motivo por el que las rutas casco antiguo de Madrid son un claro atractivo.

Partiendo desde la Plaza de Cibeles, pasamos por alto los puntos más turísticos de la ciudad para así adentrarnos en los misterios más estremecedores de la capital: desde apariciones espectrales, hasta enigmas todavía por resolver.

Un guía especializado se encargará de documentarnos durante todo el trayecto, permitiendo así que veamos la ciudad con otros ojos. Eso sí, es necesario hacerlo de la mano de empresas especializadas que, como la previamente mencionada, se hayan ganado la confianza del sector.

Las leyendas de Jaén

¿Qué sería de la raza humana sin las leyendas? Cuentos que pasan de generación en generación y establecen la cultura popular. Andalucía está repleta de ellas y las rutas de crónica negra en Jaén son la prueba palpable de lo mucho que todavía tenemos por conocer.

El ejemplo más evidente de los misterios jienenses es la historia de la dama del Palacio de los Vélez. Sin desvelar ninguna sorpresa, esta leyenda narra las desventuras de una bella mujer que, según dicen, todavía anda deambulando en las noches más oscuras de la ciudad.

Si estamos ansiosos por adentrarnos en los rincones más aterradores de la ciudad, conociendo maravillas arquitectónicas como su catedral, no hemos de dudar en contratar alguna de estas visitas que tanta sensación han causado en los últimos años. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here