La selección de las tejas apropiadas para la cubierta de una edificación es una decisión determinante que puede influir significativamente no sólo en la estética y funcionalidad del inmueble, sino también en su huella ambiental. En este artículo, exploraremos los diversos tipos de tejas disponibles, sus pros y contras, y cómo la Declaración Ambiental de Producto (DAP) puede contribuir a tomar decisiones de compra más conscientes y sostenibles.
Las tejas de cerámica y de concreto son una elección común para las cubiertas de las edificaciones debido a su resistencia, estética y relativamente bajo impacto ambiental.
Clases de tejas para cubiertas y su huella ambiental
Existen múltiples tipos de tejas disponibles en el mercado, cada una con sus propias ventajas y desventajas. Algunas de las alternativas más populares incluyen las tejas de cerámica, las tejas de concreto, las tejas metálicas y las tejas de vidrio.
Las tejas de cerámica son una opción tradicional y muy solicitada, reconocida por su resistencia a las inclemencias del clima y su atractiva estética. Son duraderas, disponibles en una amplia gama de colores y diseños, y son 100% reciclables al final de su vida útil.
Las tejas de hormigón ofrecen una excelente resistencia a la fractura y a las condiciones climáticas, y se fortalecen con el tiempo, lo que las hace especialmente resistentes. Además, se fabrican a partir de materiales naturales y requieren una temperatura de fabricación más baja que las tejas de cerámica, lo que las hace más sostenibles.
Las tejas metálicas son livianas y fáciles de instalar, lo que las hace adecuadas para la renovación de edificaciones antiguas. Sin embargo, son menos estéticas que las tejas de cerámica o de concreto y son susceptibles a los rasguños.
Las tejas de vidrio son duraderas y estéticas, pero también son costosas y menos frecuentes en el mercado.

La Declaración Ambiental de Producto (DAP) proporciona información transparente y comparable sobre el impacto ambiental de un producto a lo largo de su ciclo de vida completo.
¿Qué es la Declaración Ambiental de Producto (DAP)?
La Declaración Ambiental de Producto (DAP) o Certificado DAP es un documento que proporciona información transparente y comparable sobre el impacto ambiental de un producto a lo largo de su ciclo de vida completo. Esta herramienta puede ser de gran utilidad para los profesionales de la construcción y los propietarios de viviendas que buscan tomar decisiones de compra más sostenibles y conscientes del medio ambiente.





