Una cama articulada está compuesta por una estructura formada por diferentes planos articulados. En el mercado es posible encontrar modelos de dos, tres, cuatro o incluso cinco planos. No obstante, las camas articuladas ortopédicas tienden a ser de cuatro.
Los planos que integran la estructura se distribuyen adaptándose a las regiones del cuerpo:
- Plano superior: Se ubica en la zona de la cabeza y la parte superior del pecho.
- Plano intermedio: Es de tipo fijo y se corresponde con la zona lumbar.
- Plano intermedio inferior: Se adapta a la región superior de las piernas, es decir, los muslos.
- Plano inferior: Situado en la zona de la pantorrilla y los pies.
La importancia de las estructuras formadas por cuatro planos
Tal y como hemos puntualizado, existen camas articuladas que poseen más de cuatro planos. No obstante, los modelos más recomendables son aquellos que constan de cuatro. Éstos ofrecen una mayor capacidad adaptativa a la estructura corporal y, por lo tanto, tienden a proporcionar una experiencia más cómoda al usuario, especialmente en lo que respecta a la espalda.
Adquirir una cama articulada compuesta por cinco planos puede incrementar los riesgos de adoptar posturas poco saludables y, a largo plazo, derivar en problemas musculares, especialmente en la región cervical.
¿Qué tipo de láminas son más recomendables?
En realidad, no existe una respuesta absoluta o una solución universal que se adapte a todos los cuerpos. Para escoger las mejores láminas es necesario tener en cuenta algunos factores específicos como, por ejemplo, el uso que se vaya a dar a la cama o el perfil del usuario.
Por ejemplo, en entornos relacionados con el sector de la salud (hospitales, residencias o clínicas), en donde la vida útil de la cama debe ser especialmente larga y debe contar con una buena resistencia para afrontar ciclos de trabajo muy intensos lo más recomendable es optar por láminas metálicas. ¿La razón? Además de ser uno de los materiales más sólidos, facilita las rutinas de limpieza y desinfección. En contextos en los que las camas son habitualmente ocupadas por diferentes pacientes, los materiales que permiten rutinas de limpieza ágiles y efectivas tienen prioridad. Las láminas de metal, también pueden ser recomendables para usuarios que sufren de sobrepeso porque proporcionan un efecto muelle.
No obstante, si de lo que se trata es de un uso personal en el ámbito del hogar, las soluciones de madera sostenidas sobre tacos basculantes son la alternativa más efectiva porque además de resistencias proporcionan una buena adaptabilidad y ergonomía.
¿Qué sistema de cama articulada escoger: patas o elevación?
Si cuentas con mayor libertad de presupuesto lo más recomendable es dar prioridad a las soluciones que integran un sistema de elevación. No obstante, antes de escoger el modelo más apropiado, es recomendable valorar algunos factores como la anatomía del usuario.
¿Qué deberías analizar antes de comprar una cama articulada con sistema de elevación?
- Qué estructura queda libre bajo su estructura. Lo más recomendable es optar por un diseño que presente un espacio de, al menos trece centímetros.
- Límites de elevación: ¿Cuál es la elevación mínima que presenta? Analiza este punto y asegúrate de adquirir un modelo que presente una altura adaptada a la estatura del usuario para que su acceso resulte cómodo.
- Restricciones de peso: ¿Cuál es el peso máximo permitido? En caso de que el usuario sobrepase el peso límite o de que existan probabilidades de que en un futuro pueda llegar a sobrepasarlo, la durabilidad de la cama elevadora podrá resentirse más rápidamente.
- Prevención de caídas: ¿El perfil del usuario está especialmente expuesto a caídas o accidentes? En caso de que sea así, deberemos optar por un modelo que integre un sistema de protección con estructuras laterales que eviten las caídas. Es importante que, a la hora de adquirir un modelo, nos aseguremos de que existe una altura de seguridad mínima de 22 centímetros entre la superficie del colchón y la zona superior de las barandillas.
- Busca asesoramiento especializado: Si adquieres tu cama en un establecimiento físico no dudes en plantear tus dudas y necesidades a un profesional especializado. Si la cama es para ti, deberías aprovechar para probarla y verla con mayor detalle. En caso de que la adquieras a través de una plataforma online, deberás plantear las dudas que te surjan contactando con el servicio de atención al cliente.
Consejos para escoger la mejor alternativa
La mayoría de camas articuladas pueden adoptar entre tres y cinco posiciones distintas. Cuanto mayor sea el número de posiciones disponibles, mayor capacidad adaptativa al cuerpo presentará la estructura lo cual, en última instancia, se traduce en una sensación de mayor comodidad. A la hora de escoger la alternativa más apropiada deberás tener en cuenta dos componentes fundamentales: El somier y el colchón.
La importancia del colchón
Las camas articuladas presentan colchones específicamente diseñados para adaptarse a los movimientos de la estructura y a los pliegues generados por el propio somier. Podemos encontrar fórmulas elaboradas a partir de látex, a partir de espuma, o bien a partir de muelles.
Espuma
Es la variable más asequible. Es recomendable optar por espuma de alta resiliencia y con unos niveles mínimos de densidad de 30 kilos por metro cúbico. Este material proporciona una mayor resistencia tanto al peso como al paso del tiempo.
Espuma con memoria de forma
También es bastante económica. Está integrado por un material capaz de adaptarse a la morfología del cuerpo. Los colchones de espuma con memoria de forma estimulan la relajación muscular y, en consecuencia, proporcionan un sueño de mayor calidad.
Látex
Proporcionan una gran flexibilidad y uno de sus principales puntos fuertes es que ésta se complementa con una alta capacidad de conservación. Los colchones de látex son indeformables. Por otro lado, presentan un cuerpo optimizado que facilita los procesos de ventilación. Si estás buscando una alternativa altamente firme, presta atención a su densidad y al grosor de su cuerpo. Cuanto mayores sean, más firme será el colchón.
Muelles ensacados
Dentro del segmento de los colchones elaborados a partir de muelles, los muelles ensacados son la fórmula más apropiada. Están recubiertos por fundas y sacos de tela. Su principal punto fuerte es su capacidad para actuar como un elemento de apoyo firme y estable.
No te olvides del somier
Es otro de los elementos clave. En el mercado puedes encontrar diferentes propuestas: estructuras formadas a partir de láminas, terminales, una fusión de ambas o modelos eléctricos. A continuación te hablamos de cada una de ellas.
Tipos de suspensión
Láminas multipliegues
Se sitúan como la primera opción dentro de las camas articuladas. En parte debido a que es la alternativa más económica sin que ello suponga escatimar en calidad. Las láminas multipliegues permiten adaptar el grado de confort gracias a que cuentan personalizar la firmeza de las láminas.
Terminales
Se trata de un sistema de alta gama. Cada terminal gira de forma independiente por lo que su capacidad adaptativa a cada región del cuerpo es altamente precisa. Los terminales poseen una gran libertad de movilidad. Son especialmente interesantes para aquellos usuarios que tienen algún tipo de afección o problema de espalda.
Láminas y terminales
Su estructura se compone de una fusión de ambas modalidades. Se adaptan especialmente bien a aquellos a quienes desean disfrutar de los beneficios que proporciona la suspensión a partir de terminales pero que disponen de un presupuesto limitado. La combinación de ambos recursos proporciona una experiencia altamente confortable gracias a su gran flexibilidad y movilidad.
Cama articulada manual o eléctrica
Cama articulada manual
Aquellos modelos que presentan un sistema de regulación manual se activan mediante el peso y la presión del propio cuerpo. Esto significa que no es preciso conectarlos a una fuente de alimentación eléctrica. Las camas articuladas manuales son más económicas que los modelos eléctricos.
Cama articulada eléctrica
Se activan a partir de un mecanismo automatizado conectado a la corriente eléctrica. La mayoría poseen entre uno y cuatro motores que se activan y configuran a partir de control remoto. Con un mando a distancia es posible modificar la posición del somier.
Instalación y limpieza
Para incrementar la durabilidad y resistencia de tu cama articulada, es recomendable que adoptes buenos hábitos de uso y de mantenimiento. Por ejemplo, darle la vuelta al colchón con cierta frecuencia (especialmente a aquellos que están elaborados a base de látex) o dejar de forma habitual la cama abierta (sin adoptar ningún tipo de posición determinada). Además, la exposición a un entorno correctamente ventilado y a unas temperaturas adecuadas resultará fundamental.





