Después de un largo día en el trabajo, realizando las tareas en casa y cuidando de los niños, llega la noche y por fin puedes tumbarte en la cama a descansar. Sin duda, es el momento más esperado del día.
Pero, en cuanto te tumbas en la cama, tu cuerpo empieza a producir unos pequeños espasmos de manera involuntaria que no te dejan dormir, y que en muchos casos se repiten varias veces a lo largo de la noche.
Cuando esto sucede de manera puntual no le das más importancia, pero, cuando los espasmos se convierten en el algo habitual, comienzas a preocuparte, lo que te lleva a preguntarte cuál será la causa, si será algo grave o si deberías acudir al médico.
Si esta situación te resulta familiar y quieres saber más detalles acerca de los espasmos al dormir, te recomendamos que continúes leyendo, porque a continuación, te vamos a contar qué son y por qué se producen los espasmos musculares al dormir para que puedas saber a qué se debe y si tienes de qué preocuparte.
¿Qué son los espasmos musculares?
Los espasmos nocturnos son movimientos espasmódicos que los músculos realizan de forma involuntaria mientras dormimos, los cuales pueden producirse de forma leve y pasajera, pero en otros casos, pueden llegar a ser más frecuentes y graves, llegando a afectar negativamente al descanso de las personas que los padece, que no se despiertan varias veces a lo largo de la noche y no pueden disfrutar de un descanso de calidad.
Estos espasmos se conocen como sacudidas hípnicas, un fenómeno fisiológico muy común durante el adormecimiento de los músculos, que es de corta duración y afecta principalmente a los brazos y a las piernas de forma asimétrica.
Aunque pueden aparecer a cualquier edad, son especialmente comunes entre personas mayores y, aunque en un primer momento no debería ser nada preocupante, puesto que no se trata de una enfermedad en sí misma, lo cierto es que al no poder controlarse ni detenerse, pueden llegar a generar una gran frustración.
Principales causas de los espasmos nocturnos
Las causas de que se produzcan estos movimientos involuntarios pueden variar en función de la persona que los padece y, por lo general, estas son las principales razones por las que se producen los espasmos nocturnos:
Consumo excesivo de cafeína
El consumo excesivo de cafeína es una de las principales razones de los espasmos al dormir, siendo aquellas personas que beben una gran cantidad de cafés o refrescos con cafeína a lo largo del día las que más probabilidades tienen de padecer este problema.
Altos niveles de estrés
Una persona que esté expuesta a un alto nivel de estrés a diario también es probable que padezca espasmos mientras duerme, debido a que a pesar de que esté durmiendo, los músculos no llegan a relajarse en ningún momento, provocando estos movimientos espontáneos.
Falta de hidratación
La deshidratación también puede favorecer la aparición de los espasmos nocturnos y agravarlos, ya que una hidratación inadecuada puede afectar directamente a la función del sistema nervioso, llegando a provocar diferentes problemas como fatiga, dolor de cabeza, mareos o dificultad para concentrarse.
Estos síntomas pueden afectar negativamente a la calidad del sueño y aumentar el riesgo de espasmos, así como a la producción de hormonas relacionadas con el sueño como la melatonina. Por ello, es fundamental beber un mínimo de dos litros de agua diarios, así como evitar las bebidas que provoquen deshidratación como el café o el alcohol, al menos, 3 o 4 horas antes de acostarte.
Síndrome de las piernas inquietas
Los pequeños espasmos musculares que podemos experimentar mientras dormimos también se conocen como síndrome de las piernas inquietas(SPI) o movimientos periódicos de las piernas (MPLP), y diferentes expertos aseguran que puede producirse a causa de un desequilibrio en los niveles de algunos químicos del cerebro que afectan al movimiento y al sueño.
Los síntomas de este síndrome son una molesta sensación de inquietud o tirón en las piernas, que aparece especialmente al tumbarse o relajarse, que es cuando los movimientos involuntarios comienzan a producirse, pudiendo interferir directamente en el sueño, manifestándose de forma más grave o frecuente en función de cada caso.
¿Cómo evitar los espasmos al dormir?
Como hemos comentado, los espasmos al dormir no son nada grave ni preocupante, más allá de que pueden afectar a tu descanso si se repiten a lo largo de la noche y llegan a despertarte.
Aunque no hay un tratamiento específico, te damos algunos tips que te ayudarán a evitar los espasmos nocturnos:
– Realiza ejercicio de forma regular, siempre un mínimo de 4-5 horas antes de acostarte, para que tu cuerpo esté más cansado. El ejercicio también te ayudará a relajarte y reducir el estrés.
– Cuida tu higiene del sueño: acuéstate antes, mantén una rutina y crea un ambiente adecuado para el descanso.
– Aumenta el consumo de agua y evita las bebidas con cafeína, teína o alcohol que pueden provocar deshidratación e interferir con el sueño.
Si tras aplicar este hábito los espasmos no desaparecen, consulta a tu médico de cabecera para obtener un diagnóstico personalizado y un tratamiento adecuado.





