Con la llegada de la pandemia a nuestro país, muchos de nosotros hemos empezado a preocuparnos más por nuestra salud, vigilando cuidadosamente las dolencias y molestias que podamos padecer para comprobar si podrían derivar en una enfermedad mucho más grave de lo que podríamos imaginar. Esta mayor atención a nuestra salud se ha extendido al cuidado bucodental, algo que se manifiesta con el creciente interés por la ortodoncia interceptiva para niños.
Si has consultado los diferentes servicios que puede ofrecer, por ejemplo, un dentista en Zaragoza, es posible que hayas visto nombrado este tratamiento. A continuación procederemos a explicarte con detalle en qué consiste la ortodoncia interceptiva.
Todo lo que debes saber acerca de la ortodoncia interceptiva
La ortodoncia interceptiva, también conocida como ortodoncia infantil, se trata de un tipo de ortodoncia que se emplea con el objetivo de favorecer el desarrollo del hueso maxilar y de la mandíbula, corrigiendo al mismo tiempo las desviaciones dentales que puedan darse lugar. Su nombre se debe al propósito que cumple esta ortodoncia, con la que se pretende interceptar el proceso de crecimiento de la estructura maxilofacial adelantándose, al mismo tiempo, a los problemas de oclusión y de mordida que pueda desarrollar el niño una vez finalizada su fase de crecimiento.
Conoce los dos tipos de ortodoncia interceptiva
Existen dos tipos diferentes de ortodoncia infantil que pueden aplicarse para solucionar los problemas bucodentales de los niños. Estos son:
– Máscaras de tracción extraoral: enfocado al tratamiento de problemas de mordida que puedan causar anomalías en el desarrollo de los huesos faciales. Se basan en el uso de máscaras de tracción extraoral que consiguen estimular el desarrollo del maxilar o de la mandíbula. Si bien lucen un aspecto algo extraño, estos tratamientos son completamente indoloros. Duran, aproximadamente, un año.
– Disyuntor/expansor palatino: a la hora de corregir los paladares hendidos u ojivales de los niños, se emplea un aparato especial conocido como disyuntor o expansor palatino. Estos tratamientos requieren de unos meses para conseguir un efecto completo y, tras finalizarlos, se necesitará también un tratamiento con brackets.
¿Por qué son necesarios los tratamientos de ortodoncia interceptiva?
Empleados principamente para el tratamiento del prognatismo y del retrognatismo, la ortodoncia interceptiva puede resultar especialmente efectiva para limitar, durante la adolescencia, el alcance que puedan tener sus problemas bucodentales. Esto, a su vez, permitirá ahorrar dinero a los padres, ya que podrán prescindir de otros tratamientos de ortodoncia más caros que pueda necesitar el joven. De hecho, de no aplicarse esta ortodoncia interceptiva, los tratamientos de corrección para estos problemas de mordida irán aumentando en complejidad, pudiendo en algunos casos requerir de múltiples tratamientos, así como de la intervención de un cirujano maxilofacial.
Los expertos en odontología aconsejan comenzar con estos tratamientos de ortodoncia cuando el niño haya empezado a desarrollar los incisivos superiores e inferiores definitivos, algo que tiende a ocurrir alrededor de los 7 años de edad. En lo que respecta a la ortodoncia tradicional con brackets, estos tratamientos se recomiendan una vez que el paciente haya perdido todos sus dientes de leche, alrededor de los 12 o 13 años. De esta manera, si se ha sometido a ortodoncia interceptiva, el tratamiento de ortodoncia con brackets posterior será mucho menos complejo de realizar.
Riesgos asociados a la ortodoncia interceptiva
Existen una serie de riesgos que puede correr la salud bucodental del niño que no haya sido sometido a un tratamiento de ortodoncia interceptiva. Entre ellas encontramos que, una vez concluya el crecimiento óseo del niño, será mucho más complicado tratar sus problemas de mandíbula, los cuales requerirán de soluciones mucho más complejas y prolongadas en el tiempo que una simple ortodoncia.
También cabe destacar que los adultos que no hayan sido tratados con ortodoncia interceptiva deberán pasar por extracciones dentales o cirugías maxilofaciales para hallar una solución a sus problemas bucodentales. Además de esto, deberán recurrir al uso continuado de aparatos de ortodoncia tradicionales, dando lugar así a un tratamiento mucho más largo, caro y complejo en una etapa de la vida en la que no siempre se encuentra tiempo para dar este tipo de pasos.
Tal y como hemos visto en los apartados anteriores, los tratamientos de ortodoncia interceptivos presentan numerosos beneficios para aquellos que deciden someterse a ellos. Sin embargo, a pesar de ello, el sistema empleado en la ortodoncia interceptiva puede resultar especialmente molesto para el pequeño, quien deberá pasar por un proceso de adaptación para comer y dormir con él puesto. Los padres deberán armarse de paciencia y hacerle entender al niño, de la mejor manera posible, que este tipo de tratamientos son especialmente importantes para asegurar su salud bucodental.
A pesar de esta problemática, el tratamiento de ortodoncia interceptiva no deja de ser una de las mejores decisiones que pueden tomarse a la hora de invertir en la salud bucodental de los más pequeños. Cabe mencionar que no todos los niños necesitan de este tipo de ortodoncia, si no que se trata de una decisión que deberá tomar el ortodoncista encargado de analizar la dentición y el desarrollo de la mandíbula del paciente.





